La mujer de luto llorando al señor,
vestida de rojo en la ultima ocasión.
El amor surge,
entre la viuda y yo.
Algo imposible, decía
pero el momento llegó
pero el momento llegó
y mi corazón, se paró.
Caí al suelo,
como una pluma impulsada por el viento,
hacia un tifon.
Caí al suelo,
como una pluma impulsada por el viento,
hacia un tifon.
Vi el rostro de la viuda,
asombrada entre tanto temor.
Fue a mi entierro,
vestida de rojo como en aquella ocasión.
Feliz estaba,
pensando que algún día, en el cielo,
la podría encontrar.
Y un beso le podría dar,
cuando se acercara, para hablar.
Y un beso le podría dar,
cuando se acercara, para hablar.
Te quiero!

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